Se está yendo en un tren,sin haber escogido aún en qué parada bajarse, sólo lleva como equipaje una mochila con una cámara,libreta,goma y lápiz,lágrimas en los ojos,y desilusiones en el pecho,se apoya en la ventana y deja pasar el tiempo,comparándose con las figuras distorisonadas del paisaje a causa de la velocidad,ya no sabe que está más deformado,si sus vistas o su propio ser,se palpa la espalda,y no percibe la textura de las plumas,ha cambiado mil veces de hogar,sin llegar a tener uno real nunca,y la mala suerte siempre le encuentra,se hace de noche poco a poco y va viendo como él también se va apagando, sólo hay una diferencia,en el cielo hay estrellas.
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