Aún sigo encendiendo la pantalla esperando una notificación que indique que me has hablado.
Y a base de mantras me convenzo de que no la he encendido para ello.
Tan solo para sentirme alejado de tí y de todo lo que me haces sentir.
Aún miro por la ventana de mi triste habitación,de noche,buscándote lejos,en el cielo que algún día prometiste tocar conmigo.
Pero no te encuentro,a pesar de que rebusco entre todas las estrellas,tu resultaste ser más fugaz.
Todavía me meto en la ducha con intención de mantener mi higiene para acabar sentado llorando, dejando que el agua corra,justificando con ello,por qué tengo la cara mojada.Aunque en el fondo sepa perfectamente que el agua de la ducha no es salada.
Seguimos encontrándonos cada noche en sueños.
Pero cada vez que te toco desvaneces como polvo y dejas una nube de tierra translúcida que muestra la realidad,que te has ido.
Al final siempre acabo escuchando el viento sonar sin interrumpirlo.
Pero no es tan bonito como tú.
No tiene tu brisa.
Ni acaricia mi cara.
Ni revuelve mi pelo.
Aún te sigo amando -sabes que querer era un verbo posesivo que nunca nos convenció-
Pero tú ya me has olvidado.
Y sólo me he quedado en un lejano recuerdo.
En un río seco por el que ya no fluye agua.
Y quizás haberme abandonado,en este punto tóxicamente satisfactorio,yo,tan masoca y dependiente,me haya perdido de nuevo,por haberte perdido a tí.
Quizás haber formado de tal forma parte de mí,ha hecho que un fragmento de mi esencia,una parte de mi ya débil corazón se haya ido contigo.
Y quizás use quizás para intentar esperanzarme, aunque sepa que ya estoy en ruinas,y cansado de intentar recomponerme.
Y tras el hecho haber encontrado el motivo por el que sigo perdido,en vez de haberme encontrado a mí sea el primer paso para al menos asumir que no estoy bien.
Esto no es poesía como tal,si no todo lo que querría decir y no puedo;usaré esto como hospital al que acudir a cerrar mis heridas,o simplemente como lugar en el que hacerme creer que podrán cerrarse.
jueves, 27 de julio de 2017
Evidencias internas
lunes, 24 de julio de 2017
Jamás lo sabrás
Nunca sabrás lo que es intentar enfocarte entre lágrimas para verte una última vez; despedida amarga de dos almas que se habían prometido hasta que todo fuese cenizas.
Estamos en el corazón de un incendio forestal,que tiñe todo de negro,que amenaza con acabar con nosotros,
tu ida,
quema más.
Nunca sabrás lo que es agarrarte de la mano una última vez, sabiendo que soltarte será romper nuestros enlaces,y de paso,romperme.
Estamos en medio de un frío invierno,y esta vez no es metáfora de empatía y hogar,mi hogar eres tú,
y ahora,
deshaucio.
Nunca sabrás hasta qué punto alguien se apaga cuando tú te vas,al fin y al cabo eres la luz,iluminas cualquier lugar.
Estoy en medio de un apagón,y no sé encenderme,sin ti,se me ha olvidado como se brillaba.
Me estás dando la espalda marcando un punto final,te estás yendo,lo entiendo.
Pero nunca sabrás como se sienten las estaciones cuando desapareces.
martes, 4 de julio de 2017
un viaje en tren
Se está yendo en un tren,sin haber escogido aún en qué parada bajarse, sólo lleva como equipaje una mochila con una cámara,libreta,goma y lápiz,lágrimas en los ojos,y desilusiones en el pecho,se apoya en la ventana y deja pasar el tiempo,comparándose con las figuras distorisonadas del paisaje a causa de la velocidad,ya no sabe que está más deformado,si sus vistas o su propio ser,se palpa la espalda,y no percibe la textura de las plumas,ha cambiado mil veces de hogar,sin llegar a tener uno real nunca,y la mala suerte siempre le encuentra,se hace de noche poco a poco y va viendo como él también se va apagando, sólo hay una diferencia,en el cielo hay estrellas.